Hipopresivos: Lograr una buena postura

El estilo de vida habitual en nuestra cultura occidental fomenta la adquisición y mantenimiento de muy malas posturas durante casi todo el día…

La cantidad de horas que pasamos sentados son el peor enemigo para nuestro columna.

Y logran, con el paso del tiempo, cambiar sus curvaturas fisiológicas y saludables. Creando un patrón postural incorrecto que se traduce en dolores y limitaciones de todo tipo.

Las curvaturas de nuestra querida columna tienen un porqué.

Es decir, no están de forma caprichosa en nuestra estructura. Gracias a su disposición, nuestra columna logra un mejor funcionamiento, transmitiendo correctamente las cargas que soporta, y logrando una movilidad óptima.

Si estás mal sentado muchas horas… ¿Sabes que pasa con tu querida curvatura lumbar (llamada lordosis lumbar)??

Desaparece!   =(

Y comienzas a parecerte más a una tortuga, que a un ser humano!

En fin, lo grave de esto es que se mantiene durante muchas horas… cada día de nuestras vidas. Y por supuesto todo nuestro cuerpo se «adapta»: ciertos músculos y tejidos se acortan, otros se relajan, se genera más tensión y compresión, menos movilidad, se acentúan ciertas curvaturas de nuestra columna, al tiempo que otras desaparecen (lordosis lumbar)

No seria TAN grave si pudieras trabajar manteniendo siempre la extensión de tu espalda.Luchando contra esa «gravedad» o comodidad,  que te «aplasta» y flexiona tu columna.

Y para ello, es primordial recuperar la extensión de la columna, desde la correcta posición de tu pelvis.

La inclinación de tu pelvis determinará si mantienes o anulas la curvatura lumbar. Al estar mal sentado, se anula la inclinación necesaria o saludable. (Pero esto ya lo veremos en un próximo post!)

Por lo pronto, es interesante recurrir al sentido común…

Si pasas 8 horas con tu columna flexionada… Lo que nos interesa es trabajar para «contrarrestar» esto que es tan nocivo. Por lo cual desde los Hipopresivos trabajaremos posturas que busquen recuperar la correcta alineación.

Ejercicio Hipopresivo

HIPOPRESIVOS: En búsqueda de la extensión

Lo lógico sería entonces, que cualquier trabajo postural se oriente a recuperar una buena extensión de la columna, partiendo de la idea de «crecer» o estirarse, en clara contraposición a la postura de «oficinista»

Y este trabajo parte, como comentaba antes, de la correcta inclinación de la pelvis.

Si la misma no está correctamente ubicada, la tan valiosa curvatura lumbar se pierde, y por ende la alineación ya no es correcta.

Tenemos que «abrir espacios», recuperar la movilidad, luchar para restaurar una buena postura.

De esta forma la caja torácica dejará de estar «hundida» y cerrada, y podrá recuperar también su amplitud y movilidad (fundamental para una buena movilización visceral, procesos digestivos, circulatorios, respiratorios, etc)

Los Hipopresivos trabajan muy fuerte en este aspecto: La Postura

Es la base de su técnica, junto con la Respiración.

 

De la Extensión a la Flexión

No paro de ver fotos y videos de Ejercicios Hipopresivos en los cuales se entrena la flexión máxima de la columna. Desde la cervical, hasta la zona dorsal y lumbar. Con retroversión pélvica máxima.

Ejercicios cómo estos de las fotos:

                        

¿Acaso están mal estos ejercicios? Te preguntarás…

Y yo te diría: Ni SI ni NO…

Como todo, depende para qué persona y en qué momento.

Imagina el caso más común que podemos encontrarnos: Un «oficinista» que tiene su postura totalmente alterada (cual Tortuga)… que vive su día a día con retroversión pélvica (por ende SIN curvatura lumbar) … ¿Será beneficios para él entrenar incidiendo otra vez en la flexión?

¿No necesita, en cambio, estirarse, extenderse, cambiar su patrón postural?

Esto debería ser el primer objetivo en cualquier gimnasia postural.

Luego vendrán los fabulosos ejercicios de flexión de la columna (con estiramiento miofascial máximo), que tantos beneficios traen.

Por supuesto es ideal incluir ejercicios de movilidad, que ayuden al cuerpo a «desbloquearse».

Pero, en una primera etapa, creo que vale la pena luchar para re-educar a nuestros alumnos, a tomar conciencia de cuál es la postura correcta para que puedan luego buscarla en su día a día. Enseñarles el camino hacia la «extensión» y apertura de espacios.

Y que puedan, tras algunos meses de trabajo, mejorar su esquema corporal.